miércoles, 27 de agosto de 2014

BONIFACIO ESCUDERO LÓPEZ



Médico
Palazuelo de Vedija (Valladolid) 1904-Guadalajara, 6 de mayo 2000

   Bonifacio Escudero López nació en Palazuelo de Vedija (Valladolid), en las cercanías de Medina de Rioseco, no obstante siempre fue tenido, por su dedicación, como natural de Atienza, a pesar de que, evidentemente, no nació en la villa.

   Estudió medicina en Valladolid, y concluida su carrera, en los últimos años de la década de 1920 pasó a ser médico de Congostrina (Guadalajara), localidad en la que estaría destinado durante bastantes años.


   Es durante su estancia en Congostrina cuando don Bonifacio, popularmente conocido como “Don Boni”, contrajo matrimonio con la maestra guadalajareña María de los Angeles Fernández López, y en la que nacerían sus tres hijos: Bonifacio, Manuel y Gloria.

   Su esposa ejerció como maestra de La Toba, Escamilla y Jadraque, dejando de ejercer su profesión de forma oficial a su llegada a Atienza, falleciendo con anterioridad a su esposo, el 10 de enero de 1993, en Madrid, para ser sepultada en el cementerio de Guadalajara.

   Al término de la Guerra Civil, en los primeros años de la década de 1940, don Bonifacio Escudero pasará a ejercer como médico municipal en Atienza y pueblos limítrofes, residiendo en la calle de Sánchez Dalp, que pasará a ser uno de los ejes de la vida atencina, ya que el popular “Don Boni”, se convertirá en toda una institución para Atienza y su término, siendo habituales sus viajes a los diferentes pueblos de su partido médico a lomos de un caballejo, aunque perfectamente trajeado y siempre llevando su “pajarita”, que fue en él un símbolo de identidad, al tiempo que fue el médico de familia de la mayoría de atencinos nacidos entre 1945 y 1973, fecha en la que se jubiló, pasando a residir a Guadalajara.

   Precisamente ese año, el 9 de septiembre, y en Guadalajara, como reconocimiento a su larga trayectoria como médico rural le será impuesta en el salón de plenos del Ayuntamiento de Guadalajara la Encomienda de la Orden Civil de Sanidad.

   Al tiempo que ejerció como médico de Atienza se ocupó ocasionalmente de ejercer como cronista de prensa para algunos semanarios provinciales, siendo igualmente aficionado a la poesía y la pintura.

   Tras la pérdida de su esposa, y de su hijo Bonifacio, fallecido en 1996, don Boni, admirado por la clase médica y por gran número de hijos y vecinos de Atienza, falleció en Guadalajara el 6 de mayo de 2000, a los noventa y seis años de edad, siendo sepultado en aquel cementerio.

Tomás Gismera Velasco